La transformación de la industria textil en España, más los cambios en la distribución de artículos textilos, sumado a la actual situación de crisis, hace que el SIMM, como otras muchas ferias de bienes de consumo, se resientan. El salón de moda de Madrid, que ayer emprendió su 63ª edición, mantiene el tipo arropado ahora en el marco de Giftrends, una de las mayores convocatorias que organiza Ifema y que agrupa tres salones: Intergift (del regalo y la decoración), Bisutex (de la bistuería y accesorios de moda) e Iberjoya (de joyería, relojería y platería). También coincide estos días en el recinto ferial de Madrid Eurobijoux&Accessories, el encuentro de los fabricantes de bisutería de las Islas Baleares.
El SIMM, por tanto, si bien ha visto su volumen reducido (ha pasado de ocupar medio recinto ferial de Ifema a concentrar su oferta en tan sólo dos pabellones), intenta ahora ganar interés en este nuevo proyecto de moda y tendencias que atrae a miles de visitantes. Para potenciar más las sinergias entre los diferentes acontecimientos que estos días tienen lugar en Ifema, con la entrada en uno de ellos se tiene acceso al resto, excepto para Iberjoya y Eurobijoux&Accessories.
En esta ocasión, el SIMM concentra 404 expositores, que presentan unas 557 marcas, entre las cuales están Diktons, Naulover, Matilde Cano, Veneno en la piel, Jota + Ge, Montoto, TMX, Viriato o Alexandra Plata, entre muchas otras. La primera valoración de los expositores que recogimos ayer fue de cierto optimismo. Se valora de manera positiva que el SIMM se celebre junto con Giftrends, porque puede atraer a más visitantes, y se trata de cuidar y fidelizar los clientes, más que confiar en hacer de nuevos.